La tecnología, a lo largo de la historia, ha tenido un impacto dual en el empleo: reemplaza trabajos tradicionales, pero también crea nuevas oportunidades laborales. Un reciente estudio, liderado por el economista laboral del MIT, David Autor, examina cómo los trabajadores jóvenes y calificados se benefician de estos nuevos empleos en Estados Unidos.
Según Autor, los nuevos trabajos, impulsados en parte por la demanda, han tendido a favorecer a los graduados universitarios menores de 30 años. En su investigación, se demuestra que durante el período posterior a la Segunda Guerra Mundial, la expansión respaldada por el gobierno en investigación y manufactura generó numerosas nuevas líneas de trabajo.
¿Quién se beneficia de los nuevos empleos?
Autor destaca que, históricamente, los jóvenes y educados son quienes más participan en estos nuevos roles laborales. “Nunca habíamos visto exactamente quién está realizando estos trabajos nuevos”, señala. Esto sugiere que las inversiones en nuevas áreas de actividad generan oportunidades para el desarrollo de especializaciones relevantes.
El artículo titulado “¿Qué hace que el trabajo nuevo sea diferente del trabajo más antiguo?” se publicará en el Annual Review of Economics. Los coautores incluyen a Caroline Chin, Anna M. Salomons y Bryan Seegmiller, quienes aportan distintas perspectivas al análisis de la evolución del trabajo en el contexto de la tecnología.
El impacto de la inteligencia artificial en el futuro laboral
A medida que se discute el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el empleo, Autor advierte que, aunque la automatización basada en IA puede eliminar tareas específicas, esto no significa necesariamente la desaparición de empleos. Sin embargo, la incertidumbre sobre cómo se generará el nuevo trabajo persiste.
El estudio revela que entre 1940 y 1950, aproximadamente el 90% de los nuevos trabajos surgieron a partir de innovaciones tecnológicas. En la actualidad, el enfoque sobre la innovación tiende a centrarse en la oferta, pero el estudio enfatiza que la demanda también juega un papel crucial. Autor concluye que la forma en que se implemente la IA podría determinar si se crearán nuevos empleos o si se perderán.
Perspectivas sobre el uso de la IA en el sector de la salud
El sector de la salud, donde los dólares públicos representan más de la mitad del financiamiento, es un área donde la IA podría generar nuevos tipos de trabajo. Autor sugiere que, en lugar de simplemente automatizar empleos, la IA podría permitir que los trabajadores con distintos niveles de experiencia realicen tareas variadas, lo que podría resultar en beneficios sociales.
La investigación ha contado con el apoyo de varias organizaciones, incluida la Fundación Hewlett y el Programa de Becas de Tecnología y Sociedad de Google, entre otros. Este estudio subraya la importancia de entender la relación entre la tecnología, el empleo y las nuevas formas de especialización laboral.















