El mercado tecnológico atraviesa una metamorfosis que está obligando a empresas y administraciones públicas a abandonar sus viejos manuales de adquisición de tecnología. En un encuentro reciente con la prensa especializada, Moisés Camarero, CEO de Compusof, analizó las tendencias que están redefiniendo este sector. Se destacó una demanda de infraestructura sin precedentes, una volatilidad extrema de precios y la necesidad de soberanía digital que Europa busca consolidar.
Con más de 44 años de trayectoria, Compusof advierte que estamos ante un nuevo modelo de mercado que requiere planificación a largo plazo. Según Camarero, esta situación no es simplemente una crisis coyuntural, sino un cambio estructural en la forma de operar en el sector tecnológico.
El “secuestro” de la producción por la Inteligencia Artificial
La raíz del problema actual radica en la creciente demanda de los centros de datos destinados a la inteligencia artificial. Camarero explicó que grandes fabricantes como Samsung e Intel han comprometido más de la mitad de su capacidad de producción en los próximos dos años para satisfacer la demanda de chips y memorias para la IA. Este fenómeno ha desencadenado un efecto dominó: la oferta de procesadores y memorias para el mercado general se ha reducido considerablemente.
La escasez ha resultado en un aumento alarmante de los costos, con un incremento medio del 170% en los precios de las memorias, impulsado por una demanda que duplica la capacidad de fabricación actual. A su vez, el mercado está altamente concentrado, donde apenas tres empresas —Samsung, SK Hynix y Micron— controlan la mayoría de la producción mundial de memorias.
El fin de la planificación trimestral: La era de los 12 meses
Para los directores de tecnología, el mayor desafío no es solo el precio, sino el tiempo. “Quien planifica a tres meses, llega tarde”, advirtió Camarero, indicando que los proyectos deben considerarse con una anticipación de 9 a 12 meses para garantizar el suministro adecuado. La volatilidad es tal que las ofertas comerciales de los integradores tienen una validez de solo una semana, con variaciones de precios que pueden ocurrir en cuestión de días.
Un ejemplo claro de esta urgencia se observa en el ámbito de los servidores. Proyectos que hace solo dos meses contaban con un presupuesto de un millón de euros han tenido que ser elevados al comité de dirección para solicitar el doble de inversión, debido al aumento de precios de discos y memoria, que se incrementan a un ritmo de 200.000 euros mensuales.
Desmontando los mitos de la IA y la nube
Durante su intervención, Camarero criticó lo que considera la “burbuja” de ciertas promesas tecnológicas. Comparó la situación actual con la crisis de las “punto com”, señalando que, aunque la IA aporta un valor innegable, las cifras de inversión previstas —600.000 millones de dólares para 2026— son, según él, “extraterrestres”.
Asimismo, el directivo desmanteló varios mitos recurrentes en la industria:
- La nube no es infinita ni barata: La potencia de cálculo necesaria para la IA es tan costosa que los modelos de pago fijo están destinados a desaparecer, dando paso a tarifas por uso mucho más elevadas.
- La IA no destruirá el empleo, lo evolucionará: Compusof ha implementado IA en sus centros de atención al cliente, automatizando el 80% de las incidencias básicas, lo que ha permitido la reubicación de personal hacia roles más especializados y mejor remunerados.
- El modelo será híbrido: La tendencia no es llevar todo a la nube, sino utilizar dispositivos que ejecuten IA localmente, apoyados por servidores propios y, solo para procesos específicos, la nube pública.
El nuevo papel del integrador y la soberanía digital
En este contexto de incertidumbre, el rol del integrador tecnológico ha evolucionado de ser un mero proveedor de hardware a convertirse en un socio estratégico esencial. Compusof ha reforzado su estrategia, centrando sus esfuerzos en brindar visibilidad a los clientes sobre lo que se puede esperar en el próximo año, manteniendo stocks estratégicos y ofreciendo servicios de gestión avanzada.
Un elemento clave de esta nueva estrategia es la plataforma WXP de HP, de la cual Compusof es el principal integrador en España. Esta herramienta permite optimizar el parque tecnológico existente, extendiendo la vida útil de los equipos mediante una gestión inteligente de recursos.
Camarero también destacó la importancia de la soberanía tecnológica en Europa. La dependencia de proveedores de Estados Unidos o China para la IA y los semiconductores representa un riesgo geopolítico que puede resultar en cortes de servicio o accesos no deseados a datos sensibles. Nuevas normativas, como la directiva NIS2, obligarán a que todos los puestos de trabajo, tanto en el sector público como en el privado, sean gestionados bajo modelos de “Zero Trust” para prevenir hackeos masivos.
La conclusión para Compusof es clara: el valor ya no radica solo en el dispositivo, sino en la integración del hardware con servicios de gestión y capacidades de IA, todo bajo un enfoque de planificación que debe ser elevado al comité de dirección por su relevancia crítica para la continuidad del negocio.






















