La proliferación de identidades no humanas en entornos cloud y sistemas automatizados se ha convertido en un desafío crítico para la ciberseguridad empresarial. Estas identidades, que incluyen aplicaciones, servicios, APIs, contenedores y cargas de trabajo automatizadas, ya superan en número a las identidades humanas en la mayoría de las organizaciones y continúan creciendo a un ritmo acelerado, impulsado por la adopción de la inteligencia artificial y la automatización.
Claves de la noticia
Crecimiento acelerado
Brecha de gobernanza
Nuevo enfoque de seguridad
Según David Sanz, Senior Director Sales Engineering Europe South and Latin America de Commvault, las identidades no humanas operan de forma continua, se crean dinámicamente y se integran profundamente en arquitecturas distribuidas, lo que dificulta su seguimiento, control y retirada. Además, suelen mantener permisos persistentes y excesivos que no se revisan con la misma disciplina que los accesos de usuarios humanos.
Brecha crítica en la gobernanza de identidades
Este crecimiento ha generado una brecha de gobernanza, ya que los modelos tradicionales de gestión de identidades no han evolucionado al mismo ritmo que la expansión de los sistemas automatizados. Mientras que la gestión de identidades humanas se basa en procesos estructurados de solicitud, aprobación y revisión periódica, las identidades no humanas se crean rápidamente para soportar necesidades de desarrollo, integración o automatización, sin ciclos de vida definidos ni mecanismos de auditoría consistentes.
El resultado es una acumulación progresiva de lo que algunos analistas denominan «deuda de identidad»: credenciales persistentes, permisos excesivos y falta de visibilidad sobre cómo, cuándo y por qué se utilizan estas identidades dentro de los sistemas corporativos.
El problema de la falta de visibilidad
Uno de los principales retos es la ausencia de una visión unificada. Muchas organizaciones carecen de un inventario completo de identidades no humanas y de un entendimiento claro de sus relaciones, dependencias o niveles de privilegio. Esta falta de visibilidad dificulta la aplicación efectiva de políticas de seguridad y aumenta el riesgo de accesos no autorizados o movimientos laterales en caso de compromiso.
Las herramientas tradicionales de IAM (Identity and Access Management), diseñadas principalmente para usuarios humanos, no están preparadas para gestionar entornos donde las identidades son efímeras, automatizadas y altamente interconectadas.
Hacia un nuevo modelo de seguridad
En respuesta a esta problemática, la industria está adoptando un cambio de enfoque hacia modelos de seguridad basados en visibilidad continua, control del ciclo de vida de las identidades y principios de zero trust aplicados también a entidades no humanas. Este enfoque busca garantizar que cada identidad —humana o máquina— esté sujeta a los mismos principios de autenticación, autorización y trazabilidad, según explica David Sanz.
Además, es fundamental vincular las identidades no humanas a responsables humanos concretos para mejorar la auditabilidad y la rendición de cuentas en entornos altamente automatizados.
La tendencia hacia arquitecturas cloud-native, el crecimiento de microservicios y la adopción de IA generativa están acelerando esta problemática, haciendo que la gestión de identidades no humanas pase de ser un aspecto técnico secundario a convertirse en un componente central de la resiliencia digital.
En este contexto, la capacidad de las organizaciones para identificar, gobernar y supervisar sus identidades no humanas se está consolidando como un factor clave para la seguridad y la continuidad del negocio.
Acerca de Commvault
Commvault (NASDAQ: CVLT) es líder en resiliencia unificada a escala empresarial. En un panorama de amenazas en constante evolución, Commvault mantiene a los clientes preparados unificando la seguridad de los datos, la resiliencia de la identidad y la recuperación cibernética en una única plataforma nativa de la nube y habilitada para IA.
Los clientes confían en Commvault para llevar a cabo recuperaciones rápidas y completas, no solo de sus datos, sino de todo su negocio. Diseñada para empresas proactivas, la plataforma también permite adoptar la IA de forma segura mientras se protege contra amenazas impulsadas por esta tecnología.














