Un equipo internacional en el que participan investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) y la Universidad de Alicante (UA) ha analizado con inteligencia artificial los compromisos climáticos presentados por 158 países ante Naciones Unidas. Y su conclusión es clara: existen grandes desigualdades en los planes climáticos mundiales.

El trabajo, publicado en la revista Nature Communications, concluye que los países de renta alta centran gran parte de sus compromisos en cuestiones relacionadas con la salud, la transición tecnológica y la reducción de emisiones. En cambio, los países de renta baja y media vinculan el cambio climático a preocupaciones más inmediatas, como el acceso al agua, la energía, la producción de alimentos o la gestión de los recursos naturales.
Desigualdades en los compromisos climáticos
La investigación analiza las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDCs), los documentos que los países presentan periódicamente en el marco del Acuerdo de París. Para ello, han utilizado modelos avanzados de inteligencia artificial generativa capaces de identificar conexiones entre las medidas climáticas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.
«Analizar toda esta información permite entender cuáles son sus prioridades, qué riesgos consideran más importantes y dónde existen posibles incoherencias o puntos ciegos antes de que se adopten nuevas decisiones”, explica el catedrático de la UA y uno de los autores, Javier García Martínez. El análisis cobra especial relevancia en este momento, cuando los gobiernos de todo el mundo preparan una nueva ronda de compromisos climáticos para 2035.
Participación de diversas instituciones
En el estudio participa personal investigador del Instituto Universitario de Matemática Pura y Aplicada de la UPV y del Departamento de Química Inorgánica de la UA, junto con expertos de la KTH Royal Institute of Technology, la Universidad de Oxford y la Universidad de Michigan.
Uno de los resultados más llamativos del trabajo es que más de la mitad de los países analizados no mencionan explícitamente los ODS en sus compromisos climáticos. Además, aspectos clave para una transición sostenible, como la educación o la igualdad de género, aparecen escasamente representados en los planes nacionales, independientemente del nivel de renta de cada país.
Para los investigadores, “estos resultados ponen de manifiesto la existencia de importantes desajustes entre la agenda climática y la agenda de desarrollo sostenible impulsadas por Naciones Unidas”, señala Sergio Hoyas, profesor de la UPV.
La IA como herramienta de evaluación
Más allá de describir prioridades nacionales, el artículo plantea que la IA puede convertirse en una herramienta útil para evaluar la calidad y coherencia de las políticas climáticas antes de que entren en vigor.
Según los autores, este tipo de análisis puede ayudar a gobiernos, organismos internacionales y entidades financiadoras a identificar prioridades reales, mejorar la asignación de recursos y evitar que los futuros planes climáticos profundicen las desigualdades existentes.
“En un momento en que la comunidad internacional debate cómo acelerar la acción climática y financiar la transición energética, el estudio ofrece una radiografía inédita de las preocupaciones, aspiraciones y contradicciones que aparecen en los planes climáticos nacionales de todo el mundo”, finaliza el profesor de la UPV Alberto Conejero.
Referencia
Larosa, F., Rhomrassi, L.A., Hoyas, S. et al. Critical misalignments in climate pledges reveal imbalanced sustainable development pathways. Nature Communications (2026). https://doi.org/10.1038/s41467-026-73564-5












