El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) celebra el reconocimiento de T. Alan Hatton, profesor de práctica de ingeniería química, quien ha sido galardonado con el Premio Bernard M. Gordon por su innovación en la educación en ingeniería y tecnología. Este premio, otorgado por la Academia Nacional de Ingeniería (NAE), destaca su liderazgo transformador en la Escuela de Práctica de Ingeniería Química David H. Koch.
Un modelo educativo innovador
Hatton ha recibido el premio por sus esfuerzos en avanzar un modelo educativo “inmersivo e integrado en la industria” que ha formado a miles de líderes en ingeniería, contribuyendo así a la competitividad tecnológica y la preparación laboral en Estados Unidos. El premio, que incluye un premio en efectivo de $500,000, tiene la finalidad de apoyar innovaciones educativas.
Paula Hammond, profesora del instituto y decana de la Escuela de Ingeniería, comentó que ante los desafíos cada vez más complejos de la ingeniería, la educación debe evolucionar. “Bajo el liderazgo de Alan, la Escuela de Práctica ha demostrado cómo unir la academia rigurosa con problemas industriales reales y responsabilidad estudiantil en una experiencia educativa poderosa y adaptable”, afirmó Hammond.
Transformación del programa
Hatton dirigió la Escuela de Práctica durante 36 años, desde 1989 hasta su retiro en 2025. Durante su gestión, amplió el alcance del programa, que inicialmente trabajaba con un número limitado de empresas, permitiendo que los estudiantes tuvieran acceso a diversas tecnologías y culturas organizacionales a nivel mundial.
Kristala L. J. Prather, profesora y jefa del departamento de ingeniería química, destacó que el programa de la Escuela de Práctica ofrece un nivel de aprendizaje experiencial que pocos programas pueden igualar. “Este reconocimiento refleja no solo las extraordinarias contribuciones personales de Alan, sino también el valor duradero de un programa que prepara a los estudiantes para tener un impacto desde su primer día como ingenieros”, agregó Prather.
Estrategia de adaptación y legado
Central a la filosofía de Hatton fue su enfoque en la adaptabilidad. Introdujo un modelo en el que se reclutaban nuevas empresas como anfitrionas de la Escuela de Práctica, manteniendo así la alineación con las necesidades emergentes de la industria. Además, fortaleció la preparación en el campus con un curso intensivo de gestión de proyectos durante el Período de Actividades Independientes de MIT, que se ha convertido en fundamental para los estudiantes que ingresan a entornos industriales complejos.
El legado de Hatton se continúa con los actuales líderes de la Escuela de Práctica. Fikile Brushett, director del programa, enfatiza que el reconocimiento del Gordon Prize brinda una oportunidad para evolucionar el programa mientras se mantienen sus principios de inmersión y rigor.
Compromiso con la educación
En homenaje a su servicio, el departamento estableció el Fondo T. Alan Hatton en 2025, con apoyo de exalumnos de la Escuela de Práctica. Este fondo está destinado a facilitar el lanzamiento de nuevas estaciones de práctica y a sostener el programa en su compromiso de colaborar con una amplia variedad de industrias.
El impacto del programa trasciende el aula, pues los equipos de estudiantes trabajan directamente con organizaciones anfitrionas, abordando problemas técnicos bajo condiciones operativas reales. Los patrocinadores frecuentemente citan resultados tangibles de estos proyectos, incluyendo la mejora de procesos y la reducción de costos.
Un legado en constante evolución
La Escuela de Práctica fue fundada en 1916 para complementar la instrucción en el aula con experiencia industrial práctica, un concepto innovador en su época. Más de un siglo después, el programa ha resistido la prueba del tiempo, expandiéndose más allá de su enfoque inicial y trabajando con empresas en sectores variados como farmacéuticas, energía y finanzas.
La participación en la Escuela de Práctica es un componente esencial en los programas de Maestría y Doctorado en Ingeniería Química. Los estudiantes pasan dos meses en cada una de las estaciones fuera del campus, donde trabajan en proyectos que culminan en presentaciones formales y reportes escritos para las organizaciones anfitrionas.
Un reconocimiento merecido
T. Alan Hatton expresó su honor por el reconocimiento y resaltó que la Escuela de Práctica se ha centrado en el aprendizaje a través de la responsabilidad. “Este premio ayudará a MIT a construir sobre esa base y explorar maneras de extender el modelo para servir a más estudiantes y socios en el futuro”, concluyó Hatton.
Hatton obtuvo sus títulos de BS y MS en ingeniería química en la Universidad de Natal en Sudáfrica y su PhD en la Universidad de Wisconsin. Desde su llegada a MIT en 1982, ha sido un defensor de la educación práctica en ingeniería a nivel internacional.
Finalmente, Hatton recibirá formalmente el Premio Bernard M. Gordon en una ceremonia que será organizada por la NAE en MIT el 30 de abril.















