El Brand Phishing Report de Check Point Research para el cuarto trimestre de 2025 detalla que Microsoft fue la marca más suplantada, concentrando el 22 % de los ataques globales de phishing. Google y Amazon ocupan el segundo y tercer lugar con un 13 % y 9 % respectivamente, reflejando la importancia de sus servicios en identidad y comercio electrónico. El informe identifica además el aumento de ataques dirigidos a plataformas sociales como Facebook (Meta) y métodos sofisticados que usan inteligencia artificial y dominios engañosos para captar víctimas.
El documento regula la identificación y análisis de campañas de phishing específicas por marca, destacando técnicas como páginas falsas que imitan interfaces oficiales y engaños que involucran la urgencia o confianza del usuario. Afecta principalmente a usuarios y empresas que utilizan servicios digitales de estas firmas, evidenciando la necesidad de sistemas de seguridad preventiva basados en inteligencia artificial y la concienciación continua en ciberseguridad.
En 2026, la seguridad física enfrenta retos crecientes en entornos operativos y marcos regulatorios, según el informe elaborado por Genetec. Las organizaciones demandan soluciones tecnológicas flexibles, integradas y alineadas con la continuidad del proveedor, mientras la adopción de la nube y la inteligencia artificial cobran protagonismo.
El sector observa una transición hacia modelos híbridos que combinan plataformas on-premise y cloud, ajustando la implementación a necesidades concretas de rendimiento, coste y residencia de datos. Este cambio pragmático impulsa además la preferencia por arquitecturas abiertas que facilitan la interoperabilidad y protegen las inversiones previas.
La confianza en la estabilidad de los fabricantes se convierte en un criterio determinante para la adquisición tecnológica. Así, el 73% de los usuarios prioriza la viabilidad a largo plazo del proveedor, incluso por encima del rendimiento del producto y su precio.
La inteligencia artificial y los sistemas conectados como motores de eficiencia
La integración de sistemas conectados, sensores y dispositivos IoT amplía el valor operativo de la seguridad física. Las plataformas unificadas, capaces de procesar eventos y datos ambientales, se perfilan como herramientas esenciales para la inteligencia operativa en múltiples ubicaciones, respetando las normativas de protección y residencia de datos.
Por otro lado, la inteligencia artificial (IA) surge como una prioridad de inversión que duplica el interés respecto al año anterior. Su evolución hacia la automatización inteligente busca optimizar procesos, reducir falsas alarmas y liberar a los operadores de tareas repetitivas. No obstante, los usuarios exigen transparencia, protección de datos y un uso ético de estas tecnologías.
Para contrarrestar estas tácticas en evolución, las organizaciones deben adoptar un enfoque preventivo que combine detección impulsada por IA con una autenticación sólida y una concienciación continua de los usuarios.
Eusebio Nieva, director técnico
La utilización de datos de seguridad trasciende la mera protección y se posiciona como recurso para áreas empresariales diversas, como recursos humanos o gestión operativa. El análisis avanzado de vídeo y registros aporta información sobre flujos de personas y patrones de comportamiento que mejoran la toma de decisiones.
Modernización del control de accesos y aumento de exigencias regulatorias
El control de accesos se consolida como una prioridad, con un enfoque que va más allá del acceso físico hacia la gestión eficiente de ocupación y energía. La adopción creciente del modelo Access Control as a Service (ACaaS) ofrece mantenimiento simplificado y escalabilidad, combinando capacidades cloud y locales.
Simultáneamente, la convergencia entre ACaaS y Video Surveillance as a Service (VSaaS) mejora la gestión multisede, aumentando la visibilidad y simplificando operaciones. En paralelo, el cumplimiento normativo se presenta como un desafío creciente tras la expansión del cloud y la IA. Normativas como NIS2, ISO y RGPD impulsan la demanda de soluciones con privacidad integrada y auditorías automatizadas.
La industria avanza hacia plataformas que equilibran flexibilidad, seguridad y valor estratégico, permitiendo que los equipos de seguridad operen con mayor eficacia, confianza y claridad frente a las complejidades actuales.












